Ubicada al pie de la majestuosa Sierra de Tramuntana —declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO—, esta extensa finca rústica ofrece un refugio absoluto de serenidad enclavado en un entorno natural rodeado de olivos centenarios, almendros y exuberante vegetación autóctona. Su imponente edificación respeta escrupulosamente la arquitectura señorial de las posesiones tradicionales mallorquinas, combinando nobleza histórica con acabados de primera calidad.
Los majestuosos terrenos que envuelven la propiedad han sido concebidos para disfrutar plenamente del aire libre en total privacidad. La parcela alberga una espectacular piscina central rodeada de solárium, elegantes porches cubiertos con arcos de piedra trabajados a mano idóneos para veladas estivales y una acogedora casa de invitados completamente independiente, perfecta para albergar a familiares o visitas garantizando la máxima intimidad.
En el interior de la residencia principal, los espacios cautivan por su amplitud, calidez y señorial luminosidad. Destacan sus imponentes techos de gran altura con vigas vistas, genuinos suelos de terracota que aportan un carácter atemporal y amplias estancias familiares articuladas alrededor de acogedoras chimeneas artesanales, ofreciendo un hogar confortable, refinado y en perfecta armonía con la esencia mediterránea.
